
Temo acostumbrarme a la soledad, sé que de vez en cuando es buena, soledad que ayuda a conocerte, a reflexionar y pensar, a valorar lo que tienes a tu alrededor. Soledad en defensa propia ésta que estoy experimentando porque quiero liberarme de la esclavitud de mis pensamientos, no pensar en que en mis manos está el control de todo y hasta de lo ajeno, mi vida en letargo sin haberlo planeado sin haberlo esperado.
Ahora mi piel busca calor y solo encuentro frio en esta densa soledad... No es el aspecto sexual, es el aspecto afectivo, es el abrazo calido, es el beso dulce y tierno, es la palabra de aliento, es la otra parte que te hace vivir...
